|
"ARICA": Reflexiones de un Psicólogo (Publicación en Revista
del Domingo, diario El Mercurio, sección cartas al director, Marzo
de 1979) Señor Director: A continuación, paso a exponer algunas reflexiones personales motivadas por el artículo "Arica en Nueva York" (N.º 630). Tal como se da a entender en el reportaje aludido, hace tiempo que en Estados Unidos, y desde hace algunos años en América Latina y en Chile, han venido proliferando corrientes de pensamiento pseudo-religioso-científicas que encuentran sus consumidores entre personas "desorientadas". Que más que desorientadas en su posición personal frente a sí mismas y al mundo, se encuentran desorientadas respecto a los requisitos mínimos necesarios que un procediendo o técnica debe poseer para confiar en ella como una herramienta potente para lograr lo que se dice que logra. Indudablemente que en una exposición como la presente es imposible efectuar un análisis exhaustivo de tales requisitos, pero baste con decir que cualquier procedimiento o técnica, en cualquier campo científico (medicina, psiquiatría, psicología, etc.), debe estar avalado por un número significativo de investigaciones que permitan establecer su bondad como tal, sus efectos secundarios o laterales, las contraindicaciones del mismo, etc. Tales características de una técnica sólo es posible establecerlas a través de un procedimiento científico el que, para ser considerado como tal, debe ajustarse a ciertas reglas rigurosas de obsercvación, de formulación de hipótesis, de contrastación de las mismas con la realidad y atenerse, finalmente, a reglas para generalizar los resultados o hallazgos. Lo característico de la ciencia contemporánea no es haber agregado la razón a disciplinas anteriores. El método racional era ya empleado en la antigüedad por pensadores y filósofos. Lo característico de la ciencia contemporánea es haber agregado a la razón procedimientos empíricos para verificar las proposiciones. Por otra parte, el hecho de que muchos profesionales y gente de buen nivel intelectual (como se dice en el reportaje) participen de un movimiento o recurran a sus servicios, en ningún caso resulta un argumento válido para fundamentar la naturaleza científica de él. Si fuese por esto, muchas adivinas y cultores de disciplinas esotéricas ya habrían obtenido, varias veces, el Premio Nobel en Ciencias. Pero el problema que subyace a todo esto, es a mi parecer, de tipo ético. Sin duda que cada cual tiene derecho a pensar como desee y de expresar sus ideas, de ser creador o seguidor de una ideología o de ser librepensador. El problema ético surge cuando se ofrecen al público técnicas con poco o ningún fundamento científico y que, incluso, pueden resultar perjudiciales y deletéreas para las personas que hacen uso de ellas. Y, completando este cuadro, se cobra dinero a los usuarios que, de buena fe, recurren en busca de una solución a sus problemas y dificultades. Por cierto que es difícil esperar que los usuarios puedan discriminar con claridad cuándo una técnica es producto de la investigación científica y cuándo no, o que sepan cuáles son las limitaciones o riesgos de someterse a su aplicación o cuáles son las expectativas de éxito que puedan cifrar en ella. De aquí que todo profesional tenga la obligación moral, según cánones éticos que los colegios profesionales poseen, de informar a sus clientes sobre estos aspectos. En otros campos, como por ejemplo en medicina. los medicamentos son sometidos a una rigurosa investigación antes de ser puestos en el mercado y a disposición del cuerpo médico. Lo mismo ocurre en psicología y con las técnicas psicológicas de tratamiento. Una pregunta, entonces, parece inevitable. ¿Qué
ocurre con los elementos "psicológicos" que ciertos movimientos
dicen utilizar? ¿No es importante y necesario que escuelas o movimientos
que se dicen "científicos" y que utilizarían procedimientos
"psicológicos" o de otro tipo deban justificar frente
a la comunidad científica el uso de tales adjetivos y procedimientos
y demostrar, con evidencias empíricas controladas y replicables,
la publicitada efectividad de sus procedimientos?
|