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Inteligentes (Artículo Publicado en
Economía y Negocios de El Mercurio,18 de Febrero de 2003)
Las habilidades interpersonales son aquellas que entran en juego cuando interactuamos con los demás. Entre éstas se encuentran la empatía, la capacidad para influir, la comunicación, el liderazgo, el manejo de diferencias o conflictos, las habilidades para establecer lazos o redes y aquellas que permiten que las personas funcionen con éxito como miembros de un equipo. La difusión de la IE tomó fuerza a partir de 1995, con el libro homónimo de Daniel Goleman. Sin embargo, el estudio de gran parte de las destrezas que componen esta meta-habilidad se remonta a más de cincuenta años de continuas y sistemáticas investigaciones en psicología. Tres son las grandes conclusiones sustentadas por estas investigaciones. Primera, que las habilidades de IE distinguen, prácticamente en todos los ámbitos del quehacer humano (desempeño académico, familiar, profesional, existencial) a las personas exitosas de las que no lo son tanto. Segunda, que las habilidades de IE permiten disfrutar de mejor salud y de mayor esperanza de vida. La tercera conclusión es que estas habilidades son aprendidas y que se pueden desarrollar. Lo primero que se debe tener presente es que para incrementar la IE no es suficiente su comprensión conceptual. Programas que sean de naturaleza lectiva o expositiva, difícilmente contribuyen a mejorarla. La pedagogía emocional es radicalmente distinta a la capacitación tradicional. Una cosa es saber acerca de inteligencia emocional y otra muy distinta es comportarse de manera emocionalmente inteligente. El entrenamiento emocional descansa en tecnologías especializadas provenientes del campo del aprendizaje social, de la modificación del comportamiento, de la psicología cognitiva, y de la psicoterapia. Los ingredientes claves de este tipo de entrenamiento
son la ejercitación y la práctica, factores claves para
impactar el circuito neurológico emocional en que estas destrezas
y competencias se asientan. Esta es la única manera de producir
cambios actitudinales y conductuales que se auto-sustenten y perduren
en el tiempo, transformándose en las herramientas personales que
permiten a los individuos y a los grupos incrementar su inteligencia emocional
y, como consecuencia de ello, mejorar de manera notoria su eficiencia,
su productividad y su calidad de vida dentro de las organizaciones.
* Psicólogo U. de Chile, afiliado a la American Psychological Association. Director Ejecutivo de Enhancing People Ltda. www.enhancingpeople.com
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